Al contrario de lo que algunos todavía se imaginan, el dinero "no sobra" en la Iglesia. Esta no es "rica" y "ni el dinero se queda con el cura"...
Lo que la Iglesia tiene, eso sí, es un patrimonio. Y el Papa y los Obispos no son sus propietarios. Ese patrimonio es lo que tardó dos milenios para ser acumulado, poco a poco, con las contribuciones de los fieles que quisieron proveerlo para el beneficio y disfrute suyo y de los hermanos que les vendrían a suceder en el futuro. No para que otros lo vendieran. Tal como nosotros mismos seguimos actuando hoy día.
No hay dudas de que las obras de arte del Vaticano, son valiosas hoy. En la época que la Iglesia las encargó, sus autores no tenían el renombre que se les da hoy y sus obras apenas podían encontrar un interesado. En verdad el arte solo pudo florescer durante el Renacimiento gracias a que la Iglesia les daba de comer a los artistas.
Hay que también tener en cuenta que el motivo para esos encargos no fue para fines hedonistas; pues si nos fijamos en qué consiste ese patrimonio artístico (hoy tan criticado por algunos ¿envidiado? ¿codiciado?) ) descubriremos que se trata de un verdadero “catecismo pictórico”.
Prácticamente la totalidad de las obras de los museos vaticanos son con motivos alusivos a pasajes bíblicos y devocionales. Igualmente pasa con la riqueza escultórica de las iglesias y otras edificaciones religiosas. ¿Y porque eso? Simplemente porque en aquella época no había maquina fotográfica, revistas, tele y casi nadie sabía leer y escribir. Las pinturas y esculturas eran la única forma de que el pueblo “leyera” y aprendiera sobre su fe. Lamentablemente mucho de ese patrimonio fue destruido y pillado durante diversas épocas, bajo los más variados pretextos, excusas y “justificativas”.
La verdadera riqueza de la Iglesia esta en el Legado de Cristo y no tiene precio: es su Doctrina, Valores, Mártires y su Comunidad de Fieles.
Conocer la realidad de los hechos nos permitirá informar correctamente a personas desinformadas o con opiniones distorsionadas.
Quizá ya haya oído esta pregunta más de una vez: "¿Por que la iglesia no vende todo lo que tiene y se lo da a los pobres?"
Esa pregunta bien podría ser respondida con otra:
"¿Por que los gobiernos, la ONU, los sindicatos, los museos, las universidades, los clubs de fútbol etc. etc. etc. no venden todo lo que tienen (*) y se lo dan a los pobres?" Con eso se obtendría mucho más y se podría repartir entre una cantidad mucho mayor de pobres. ¿Porque esa insistencia en siempre querer vender lo ajeno, principalmente cuando ese ajeno es lo nuestro, lo de la Iglesia de todos nosotros?
(*) por ejemplo, ¿Sabia que el gigantesco y lujoso palacio que tiene la Union Europea en Estrasburgo solo es utilizado una vez al año? ¿Que eso ha sido construido y es mantenido con el dinero quitado compulsóriamente de todos?
Podrimos quedarnos esperando demasiado tiempo por esa respuesta.
Mejor será echarle un vistazo a este pequeño video clip.
Sólo en el Tercer Mundo la Iglesia mantiene: (Ningún país, ni la ONU ni nadie hacen eso)
883 leproserías
5000 hospitales
8000 orfanatos
12000 asilos
17000 dispensarios y ambulatorios
22500 centros de asistencia sanitaria
183000 centros educativos